domingo, 15 de junio de 2008

CUANDO EL GIGANTE DUERME

CRRRURURURRRRRR
El estómago de Ramiro lo despertó, ya habían pasado nueve días de su última comida que, por cierto, fue un pedazo de caca vencida.
Ya no hay mas vacas,
ya no hay mas helados,
ya no hay mas tomates,
las cosas han cambiado
Caminó por una montañay se encontró con un gigante, este dormía, roncaba, soñaba. Ramiro dudó por un segundo, pero el estómago le contestó CRRRR. Ahí las dudas terminaron; el dedo del gigante ya era un dedo masticado.

EXTERMINIO


ZOMBIE PELUQUERO


FREDY SE EMBORRACHA EN UN CANTO BAR


S13XV2.0 MIRANDO EL FINAL DE TERMINATOR


SUPERBANANA CRUZA LA SELVA AMAZÓNICA




METAMORFOSIS


PAPÁ TOMATE


jueves, 21 de febrero de 2008

QUE CALOR

TOMMY SE DA CUENTA QUE ES ENGAÑADO Y SU MAMÁ NO VIAJA CON EL

ANIBAL CANIBAL

CHARLY, ESTUDIANTE DE CINE


CASTING DE LA BELLA Y LA BESTIA


PEDRO VA AL PELUQUERO

LA ESCALERA

El gigante se escondía a mirarla todos los días. Se agachaba y se ponía detrás de unos árboles; el problema era que los árboles median unos tres metros y el veinte.Sin darse cuenta se había enamorado de ella, pero no estaba muy seguro porque alguien le había robado el corazón unos años atrás.Ella medía un metro y medio exacto. Tenía el pelo negro, negro, muuuy negro y unos ojos verdes como un moco. Pero lo que había enamorado al gigante era su sonrisa, tenía una sonrisa perfecta y además vivía sonriendo.Estaba perdidamente enamorado pero su timidez le impedía acercarse. Un día le cortó la cabeza a un campesino y le sacó todos sus órganos internos, luego la quiso usar de máscara para parecer alguien normal y poder tocarle la puerta de su casa para hablar, pero la cabeza no le entraba.Por las noches se sentaba junto al río y miraba las estrellas, tenía una obsesión con ellas pero no las podía alcanzar porque estaban muy alto. Las noches nubladas no las podía ver y se ponía triste, sacaba de su bolsillo unas cuantas vacas y las fumaba para tratar de no pensar en ellas. Pero en realidad su tristeza más grande era no poder alcanzar a la mujer de ojos de moco.Un día de invierno tomó coraje y decidió acercarse a ella. Estaba muy nervioso y se rascaba el ojo demasiado, se le había puesto violeta. Hacía mucho frío y el gigante estaba resfriado, unos metros antes de llegar a la casa de la pequeña arrancó unos árboles y se sonó su nariz con ellos.Cuando estaba por llegar se quiso asegurar que llevaba con el un poema que le había escrito unos días antes. Buscó en todos sus bolsillos y no lo pudo encontrar. Luego se dio cuenta que sin querer había usado ese papel para armar un cigarrillo de vaca la noche anterior. El gigante se puso a llorar y decidió, una vez mas, esconderse y escapar.Pasó un año y el gigante tomó coraje de nuevo. Esta vez no escribió ni preparó nada, pensó que lo mejor sería decirle lo primero que sienta cuando la vea. Cruzó el bosque y llegó a la casa de la pequeña, tomó aire y tocó la puerta. Justo antes de que ella la abriera, un pájaro entro en una de las fosas nasales del gigante y lo picó, largó un estornudo que llenó de moco la casa. Se puso a llorar y tapándose se escondió en el bosque.El gigante decidió quedarse con las estrellas y olvidarse de ella. Trató de mentirse a sí mismo pensando que esa humana no era para el y que seguramente odiaría las mariposas y sería muy mala. Pero después se acordaba de su sonrisa y se ponía a llorar. Empezó a aspirar ovejas y eso le quitó las ganas de vivir. Ya no paseaba por el bosque ni nadaba en el río violeta, el gigante ya no quería hacer nada.Habían pasado quince años de la última vez que vio a la humana. El gigante seguía igual, no podía dejar de escapar de la realidad con las vacas y las ovejas. Un día aspiró demasiadas ovejas y perdió la conciencia, no le importó mucho eso y corrió a la casa de la pequeña. Luego de tres semanas el efecto de las ovejas pasó y logró llegar. Golpeó la puerta y nadie lo atendió, insistió, insistió y nada. Probó fijarse por la parte de atrás de la casa. Dio la vuelta y se encontró con una lápida que tenía grabado el nombre Estrella. Inmediatamente el gigante, sin soltar una lágrima, comenzó a juntar madera. Un duende se acercó y le preguntó qué iba a hacer con tanta madera. El gigante le respondió que iba a construir una escalera, quería conocer las estrellas antes que se extinguieran.

KITTY QUIERE UN GATITO

HOLA

HOLA
-Hola.
-Hey, ¿Qué hacés?
-Bien, ¿Vos?
-Bien, bien.
-¿Qué hacías?
-Mmm, nada te quería ¿Vos?
-Nada, me saco un moco.